lunes, 7 de marzo de 2011

Problemática de las tecnologías

En primer lugar uno de los problemas que flotan en el ambiente cuando se habla de la cultura digital es que se de una sustitución de lo tradicional por lo nuevo. Uno de los ejemplos más claros para ilustrar este caso son los libros en formato papel frente al e-book. Los bibliófilos están temerosos de que el e-book pueda hacer desaparecer el formato papel de los libros tradicionales, mientras que los “integrados” son más propensos a las ventajas del formato nuevo. Si miramos críticamente, y desde una perspectiva “de centro” vemos que ambos formatos tienen ventajas dependiendo del gusto de cada lector, al igual que inconvenientes: el e-book tiene la capacidad de almacenar gran cantidad de libros en muy poco espacio y peso, mientras que un libro en formato papel ya abulta más que un e-book; pero sin embargo hay quienes prefieren el manejo de un libro porque resulta más cómodo tanto sostenerlo como leer en un papel y pasar las páginas como hasta ahora se ha hecho y además no se necesita más que el propio libro, mientras que en el e-book necesitas un soporte para poder acceder a la información, soporte que además necesita de una batería para funcionar y que además puede perder la información más fácilmente (in situ, luego se podría volver a acceder a esa información en caso de estar almacenada).

Otro de los debates se suscita de cara a los robots, “electrodomésticos” inteligentes etc. ¿Pueden llegar a sustituirnos en un futuro más o menos lejano? Me viene a la mente la película “Blade Runner”, donde se distingue a los humanos de los robots por los sentimientos, pero se encuentran con un caso en el que el robot ha desarrollado algún tipo de sentimiento. Si en realidad son los sentimientos los que nos distinguen del resto del mundo, animado o inanimado, ¿realmente pueden llegar a sustituirnos?
Toda esta maquinaria es producto del hombre y de sus avances y ansia por llegar cada día más lejos pero ¿sería capaz el ser humano de llegar tan lejos como para poner en peligro su propia existencia?

El tercer problema que planteo es el cambio de mirada que se produce hacia el mundo. En los últimos años estamos asistiendo a viajes sin movernos de casa pero no solo eso, sino que los mapas que utilizamos ya casi son en 3D. Tras esto hay un trabajo de cámaras que ha traído consigo una gran polémica sobre la intimidad, la propiedad de los datos... Esta tecnología es muy útil a la hora de ir por las calles porque no solo reconoces la calle sino también los edificios, pero además no es necesario salir de casa para conocer el lugar.

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